I. Cómo lo enfocamos
El email es el canal donde la mala escritura se lee más fuerte. Una frase torpe en un anuncio se pasa por alto; una frase torpe en un email se da de baja. Escribimos secuencias que respetan la bandeja: asuntos cortos, una idea por email, una petición real al final. Solemos escribir dos emails de más respecto al brief y luego eliminamos los más débiles. El resultado es una secuencia que cumple su función sin que tus clientes se sientan acosados.